A menudo se cometen muchos errores en las mesas de juego,
errores bastante sutiles e imperceptibles para un jugador
común y corriente, ya sea por ignorancia o por emotividad.
Haciendo una sumatoria del número de jugadas, número
de jugadores, cuantía de las apuestas y número
de mesas de juego, estos errores generan ganancias significativas
para el casino.
Por lo anterior, uno de los objetivos de este libro es entrenar
al lector, indicando cuáles son estos errores para
que no los cometa y esté en ventaja respecto de los
demás jugadores y en mejores condiciones de desafiar
a la banca.
Entonces, los errores más comunes son los siguientes:
1. No contar con el material necesario para el análisis
de las jugadas realizadas hasta el momento de realizar una
apuesta (materiales tales como libreta de apuntes, papel,
lápiz, calculadora, planilla de registro de jugadas,
etc).
2. No llevar registro de los resultados de cada jugada, sin
el cual el jugador estará limitado a apostar al azar
y condenado por ende a perder.
3. No tener disciplina al aplicar un esquema de juego. Producto
del calentamiento mental, de la impaciencia y de la ambición,
el jugador sale de un esquema disciplinado para embarcarse
en apuestas abultadas y de ganancias (y pérdidas) fabulosas
y rápidas.
4. Dar propina al croupier. Es un error ya que la banca ya
cuenta con una ventaja del 2,7% en la ruleta francesa y 5,27%
en la ruleta americana (tasa de juego), por lo que al regalar
una ficha al ganar tras haber apostado por un número
pleno, esta ventaja se dobla en ambos casos. Peor aun es regalar
una ficha al croupier tras haber apostado por una combinación
mayor al número pleno (caballo, terna, sexteto, etc.),
ya que la ventaja de la banca es aun mayor.
5. Jugar bajo los efectos del alcohol y/o drogas. Incluso
es recomendable no beber ni fumar durante el juego ya que,
está comprobado, disminuye en forma significativa la
capacidad de discernimiento de las personas y se produce cansancio
mental más rápido.
Lo anterior se traduce en un costo de oportunidad al dejar
de apostar antes que en condiciones normales y por supuesto,
en un serio riesgo de realizar apuestas erróneas sin
un análisis previo. En pocas palabras, el jugador está
propenso a un apasionamiento en sus apuestas, lo que puede
tener consecuencias económicas muy negativas.
6. Perder el control y apostar altas sumas tras haber perdido
una cantidad determinada de fichas, con el objetivo de obtener
una inmediata recuperación del capital perdido.
Aun con el mejor sistema de juego, se puede empezar perdiendo
en las primeras jugadas, pero el jugador no debe impacientarse
y mucho menos querer recuperar todo en una sola jugada, ya
que en una jugada puede desarmar todo el sistema de juego
y perder mucho más dinero.
7. No dejar de apostar durante algunas jugadas para generar
momentos oportunos de apuestas. Según Gerolamo Cardano,
gran matemático del siglo XVI, la gran y mayor ventaja
que posee el jugador respecto a la banca es la de no apostar,
ya que espera las jugadas propicias para apostar luego de
una secuencia de jugadas poco probables y que le dan una gran
opción de ganar en sus apuestas.
8. No saber retirarse a tiempo. Si bien es un concepto bastante
subjetivo, ello debe estar sujeto a la capacidad física
y mental de cada persona y a los objetivos de ganancia que
cada jugador se haya planteado al inicio del juego. Como siempre,
uno de los factores que juega en contra es el de la ambición
tras ver un incremento de sus ganancias en las últimas
jugadas y creer que en las próximas jugadas este incremento
podría aun ser mayor.
9. Apostar todo el tiempo a una misma combinación.
Sólo se justificaría si el jugador percibe que
la ruleta posee alguna imperfección que hace que la
mayoría de los resultados sean números de un
sector de la ruleta. No obstante, el 99% de los jugadores
que cometen este error lo hacen por razones netamente emotivas,
es decir, porque tal combinación es una cábala
o porque se asocia a una fecha recordatoria, etc.
También este error es cometido por aquellos jugadores
apasionados que creen que una combinación es tan buena
que ganará en la mayoría de las jugadas, olvidándose
del balance entre ganancias y pérdidas otorgadas al
apostar por dicha combinación. El jugador si quiere
llegar a ser un experto ganador de dinero en la ruleta, debe
ser un científico del juego con un gran sentido de
la observación.
10. No contar con un suficiente stock inicial de fichas.
Si el jugador posee pocas fichas y pierde al apostar por primera
vez, por ejemplo, por el sector 25 y no tiene más que
las 14 fichas apostadas, entonces su juego terminará
en ese mismo instante y para volver a la mesa deberá
tomar tiempo en comprar más fichas y su juego se descontinuará,
con lo que el análisis del juego no servirá
de mucho. Además induce al jugador a perder concentración
en el juego. Es recomendable partir con un stock inicial de
80 fichas.
11. Perder la calma y paciencia al ir obteniendo ganancias
en forma sistemática pero lenta. Es muy común
y lo más probable es que al lector le sucederá,
por lo que realizará grandes apuestas con las ganancias
obtenidas y lo más probable es que pierda de una vez
aquellas fichas que con tanto esfuerzo, análisis y
paciencia cosechó anteriormente.
Aunque es fácil decirlo y escribirlo pero difícil
aplicarlo, el jugador debe controlar sus impulsos y evitar
sacar cuentas alegres de cuanto será lo que obtendrá
en una noche de juegos. Debe apostar con mucha humildad y
dispuesto como meta a ganar una cantidad moderada de dinero.
De ahí en adelante, todas las ganancias sean bienvenidas.
12. Desconcentración por agentes externos. En mis
inicios como jugador, recuerdo que estando en una mesa de
juego, llegó una hermosa mujer que introdujo su mano
en mi caja de fichas, tomó una de gran valor y apostó
por mí. Luego me invitó al bar a beber un trago
y a conversar. Luego, ambos volvimos a la mesa de juego para
seguir apostando en conjunto y conversando.
Consecuencia: dejé de lado cualquier sistema de juego
y mis apuestas carecieron de base científica. Resultado
final: pérdida de US$ 100. Moraleja: la concentración
es fundamental en el éxito de todo jugador, incluso
de los más experimentados, y no se puede ver interrumpida
por ningún agente externo. Se debe tomar como si nos
preparáramos para rendir un examen en la universidad,
es decir, debemos ir completamente concentrados y mentalmente
disciplinados.
La celebración viene después de un resultado
exitoso. Con el tiempo y la experiencia aprendí que
algunos casinos envían prostitutas a los jugadores
que ganan demasiado con el objeto de desconcentrarlos y que
como en mi caso aun no conocíamos esos trucos.
También envían hombres a provocar peleas a través
de un pisotón o molestando de alguna forma, con el
objeto de sacar a ambos “peleadores” fuera del
casino, aunque en realidad el otro tipo no sea más
que un palo blanco y uno por ganar demasiado quede afuera
del casino y no pueda entrar más. Entonces, debemos
ser lo más pacíficos posible y no considerar
ninguna provocación.
No se asuste el lector por las anécdotas mencionadas,
no significa que ello ocurra siempre. Pero sí se debe
estar atento a cualquier eventualidad.
13. Acrecentar el monto de las apuestas a una combinación
que viene ganando en las últimas jugadas. Un error
más producto de la ambición y del deseo de todo
ser humano de tocar el cielo de una sola vez. La forma de
pensar típica del jugador que incurre en este error
es “si en lugar de apostar 13 fichas, hubiera apostado
130 fichas por el sector 23, mis ganancias hubiesen sido 10
veces mayores”. El gusanillo del juego una vez más
al ataque.
Cada jugada es independiente entre sí y precede una
secuencia numérica distinta, por lo que pensar aplicar
el misma esquema en todas las jugadas es un grave error. Además
es elemental no arriesgar un gran número de fichas
en 1 sola jugada ya que el juego simplemente se torna peligroso
y arriesgado.