Error N°1: Perder una buena apuesta
Value betting - es
decir, apostar cuando se tienen las de ganar - es lo que diferencia
a un gran jugador de un buen jugador. Obviamente, cualquier
persona sabe apostar cuando tiene las mejores cartas. Sin
embargo, obtener el valor máximo de las manos marginales
es más difícil. Value betting está estrechamente
relacionado con la situación y depende del juego.
En el hold’em con límite deberías ser
agresivo al apostar. Dado que las apuestas son tan pequeñas
en relación con el bote, a menudo los demás
jugadores igualarán tus apuestas con manos muy débiles.
En el caso de hold’em sin límite, la situación
es más delicada. Primero, debes lograr una lectura
acertada de lo que el otro jugador posee. Saber las cartas
que posee tu oponente no solamente es útil para determinar
si le ganarás, sino que también es útil
para determinar cuánto debes apostar
Asimismo, considera qué tipo de jugador es tu oponente.
Un jugador casual tiende a igualar apuestas que sean aproximadamente
tan fuertes como su mano. Entonces, si piensas que un jugador
tiene una mano débil, asegúrate de que la apuesta
no sea demasiado grande porque lo que tú quieres es
que tu oponente igualePor lo contrario, si tu oponente es
un jugador fuerte, entonces debes tener en cuenta lo que él
piensa que tú tienes.
Un jugador casual sólo evalúa sus propias cartas,
¡pero un jugador fuerte también está pensando
en tus cartas! Un jugador fuerte probablemente te ha asignado
una mano.
Por lo tanto, no solamente deseas apostar basándote
en la mano de tu oponente, sino que también deseas
apostar basándote en lo que tu oponente piensa que
tú posees. Por ejemplo, si crees que tu oponente sólo
puede ganarle a un farol, entonces debes realizar una apuesta
que se parezca a uno.
Esta apuesta puede ser grande o pequeña dependiendo
de la situación de la partida. Value betting es tan
complejo, y depende de tal manera de la situación,
que no puede verdaderamente enseñarse. Es algo que
los grandes jugadores aprenden por si mismos y es lo que les
da el margen considerable contra los “buenos”
jugadores.
Error N°2: No prestar atención
Esto pareciera ser
un error de principiante, pero en realidad es bastante común
en los jugadores buenos. Los jugadores de póker con
experiencia han jugado miles de años, miles de manos
y saben qué hacer en casi todas las situaciones. Es
por esto que muchas veces no prestan mucha atención
a las partidas.
A menudo, igualmente ganan debido a su experiencia. Sin embargo,
la falta de atención es una movida de valor esperado
negativo. Tu habilidad para tomar decisiones según
la situación desaparece, y es mucho más difícil
aprender y mejorar tu juego si estás participando en
tres partidas a la vez, controlando tu e-mail y chateando
a través de un programa de mensajes instantáneos
todo al mismo tiempo.
La falta de atención no siempre convertirá a
un ganador en un perdedor, pero significa que un jugador que
suele ganar, no obtendrá tanto como podría.
Error N°3: Mala selección de la partida
Aún
cuando la selección de la partida es tan importante,
muchos jugadores no le prestan atención. Esto es porque
sus egos los dominan. Piensan que pueden ganar cualquier juego.
Se sientan en la partida más importante que encuentran
porque piensan que allí es donde pueden obtener más
dinero.
Dicho de manera sencilla, estas personas necesitan controlar
su ego. Elige un juego que tenga el valor esperado más
alto para ti. Lleva un registro de tus estadísticas
utilizando un programa como Check Yoru Bets. Juega en las
partidas donde más te destaques, no sólo en
los juegos más altos para tu capital. Busca las partidas
más débiles y abalánzate sobre ellas.