El backgammon, también conocido como chaquete, es un
juego muy antiguo que ya se jugaba tanto en la Grecia clásica
como en la antigua Roma. Incluso en Egipto, en la tumba del
faraón Tutankamón, se ha encontrado el tablero
de un juego considerado el predecesor del backgammon.
A lo largo de su prolongada existencia, el backgammon ha
recibido muchos nombres diferentes. Los romanos lo llamaban
"tabulae" (mesa), "tali" (chinas) "alea"
(dado) o "ludus duodecim scriptorum" (juego de las
doce líneas). En Macedonia se denominaba "plakoto",
en Francia "tric trac" y en España "tablas
reales".
El nombre "backgammon" se acuñó en
Inglaterra en el siglo XVIII, donde el juego adquirió
la forma que conocemos hoy en día. En aquella época,
Edmon Hoyle fue la primera persona en fijar normas especiales
para el juego. Algunas de las características específicas
de las normas de Hoyle de 1743 siguen aún vigentes
en la actualidad.
No obstante, en torno a 1920, se produjo un gran cambio.
Fue entonces cuando se introdujo el dado de duplicar. En la
década de los ochenta el backgammon experimentó
un auge considerable y hoy en día es uno de los juegos
más populares.